domingo, 5 de febrero de 2012

Nieve


Hoy ha vuelto a amancer nevado, ya son dos días que el blanco predomina en el paisaje. Hace frío pero por suerte ya estoy mejor de la gripe, el cuerpo no me duele y he podido salir a pasear un rato con el perro. Es un día despejado, el sol baña ahora todas las calles, los edificios, la nieve.
Los coches tienen todavía nieve por el techo y el capó, al pasar a su lado algunos trozos se desprenden, los balcones gotean el hielo que se funde, incluso sale humo de la nieve cuando le pega directamente el sol. 
Lo bonito es que ha pasado en fin de semana, cuando la gente puede salir a disfrutarla y jugar con ella. Seguramente mañana ya no quede ni rastro de nieve y sea otro día más de invierno con mucho frío, quizá no se vuelva a repetir en mucho tiempo. A mi realmente me es indiferente, aprecio la belleza y la novedad, porque que nieve en Palma si que es novedad, pero no me llama la atención, soy hombre de verano y mar, estoy deseando que llegue el calor de nuevo a mi vida. Por lo menos estando bien de salud.

jueves, 2 de febrero de 2012

Los últimos minutos


Hoy ha sido un dia largo, intenso y raro. 
Como siempre, he tenido que preocuparme de todo y correr de un lado a otro, pedir favores, hacer viajes ... comerme marrones.
Hoy me he desprendido de otra parte de mi vida, que como si estuviera pegada con Super-Glue me ha costado bastante arrancármela. Estoy hablando del que fué mi piso, el mismo que compramos hace casi 8 años, lo que costó decidirnos, las dificultades que tuvimos cuando lo compramos, lo que pasamos mientras viviamos ahí ... el mismo que le dediqué el Vol.6 del NoelBox.
He pasado los últimos minutos ahí, haciendo fotos, paseando por las habitaciones vacías, recordando que es lo que había ahí y los momentos que hemos pasado. Me he estirado por última vez en la cama mirando a su sitio vacío, me he sentado en el sofá recordando los momentos Iker Jiménez y me he parado en la cocina recordando las comidas que preparábamos.
La pareja que ha venido me ha caido bien, parecen buenos chicos. Muy jóvenes pero les he visto la misma ilusión que ocho años atrás tenía yo, eso me ha alegrado, ya tienen su casa, aunque por el momento no sea suya, probablemente lo será dentro de un año si todo va bien. 
Pero es una sensación rara salir de ahí viendo como se quedan dos extraños en ese sitio que es tan especial para ti, que era parte de tu vida y que empieza desde hoy a ser parte de la suya, como me ocurrió a mi entonces. Salir de ese sitio como un desconocido cuando has hecho tantas cosas, cuando has vivido tantos momentos, para alguien como yo es muy duro. 

Me han preguntado si estaba contento ... pues no estoy contento, estoy jodido porque me quedo con los últimos minutos allí dentro, solo.